Estudio: Costo y consideraciones acerca de la desmunicipalización

El gobierno ha comprometido el envío de un proyecto de ley que impulsará la desmunicipalización de la educación pública.

En este contexto Acción Educar realizó un estudio que desarrolla una serie de factores que debieran tomarse en cuenta en el marco de esta iniciativa.

Consideraciones económicas

Un proceso de desmunicipalización es particularmente costoso dado que un traspaso del sistema escolar municipal a otra institución requiere el saneamiento de una serie de deudas, un ajuste de dotación docente y reemplazar los aportes que hoy hacen los municipios a su educación. Aunque sin duda el costeo de esta política dependerá de los mecanismos que se definan para desmunicipalizar, el estudio concluye que para el primer año de inicio de la desmunicipalización, el costo total aproximado sería, al menos, de $1.268 millones de dólares ($761 mil millones).

Dicho monto considerar los siguientes ítems temporales:

1. Deudas de arrastre: Si se traspasa la dependencia de los establecimientos, junto con ellos se traspasará una serie de déficits y deudas pasadas. Hoy los establecimientos municipales tendrían aproximadamente $142 mil millones en deudas de arrastres (estimación del año 2011 en pesos de enero de 2015).

2. Ajuste de dotación docente para viabilidad: Se necesita un fondo para ajustar la dotación docente, así como para el cierre y fusión de establecimientos. Una estimación puede hacerse suponiendo que se necesita la misma proporción de docentes/alumnos que en el sector particular subvencionado. En este caso habría que indemnizar a aproximadamente 26 mil profesores que estaban trabajando al año 2014, lo que corresponde a un monto de $297.042 millones en pesos de 2015.

3. Adelantos de subvención: Con el fin de financiar algunos ítems de gastos urgentes, como por ejemplo el retiro de profesores, el Ministerio de Educación ha realizado adelantos de subvención a varios municipios que lo han solicitado. La condonación de todos estos adelantos, con el fin de dejar saneada la deuda con el Ministerio, ascendería a $118 mil millones.

4. Para compra o compensación por terrenos e infraestructura escolar y administrativa: Según cómo se defina el traspaso de las dependencias escolares desde las Direcciones Municipales y Corporaciones Municipales, pueden existir costos asociados. Asimismo, se puede requerir financiamiento para las nuevas dependencias administrativas, aunque los costos de operación deberían ser absorbidos vía subvención.

También debe considerarse el siguiente ítem permanente:

5. Aportes municipales: Se trata del monto que aportan los municipios anualmente al área de educación. El año 2013, último disponible en el Sistema Nacional de Información Municipal (SINIM), las transferencias municipales fueron de $203.264 millones en pesos de 2015 (enero).

Descentralización 

Debe tenerse en cuenta que modelos educacionales existen de las más variadas formas en el mundo; sin embargo, hay una tendencia que se ha ido marcado claramente en los últimos años y que tiene que ver con el hecho de que, en su gran mayoría, todos han tendido a la descentralización.

A pesar que la evidencia respecto del impacto de la descentralización en los procesos educativos es mixta, en general los países que introducen este tipo de reformas no han echado pie atrás. De hecho entre las principales razones identificadas respecto de los casos en que la reforma no ha tenido los frutos esperados ha sido la falta de apoyo a la reforma, porque la mayor responsabilidad y participación buscada no se ha concretado con la fuerza esperada o porque las capacidades instaladas en los gobiernos intermedios no eran las apropiadas y no se promovieron (Panel de Expertos, 2011).

En este sentido es importante considerar que cualquier cambio en la institucionalidad no debe hacer perder a esta educación sus raíces locales. Al mismo tiempo debe indicarse que se corre el riesgo de que se cambie la institucionalidad sin hacerse cargo de las dimensiones fallidas del sistema chileno: la falta de competencia de los administradores de la educación y la falta de mayores grados de responsabilidad y rendición de cuenta propios de una descentralización exitosa. Sin abordar estos aspectos, cualquier cambio de institucionalidad sería infructuoso.

Ver estudio completo.