LUN: Dilema; Cuándo es el momento justo para meterse a un posgrado

Hay consenso: mejor sumar experiencia profesional antes de convertirse en ‘estudiante eterno’.

Por B. Muñoz

Cada vez se aprecia más a quienes cursan programas de posgrado. Por eso, al salir de la universidad, surge la tremenda duda de si seguir perfeccionándose o entrar de lleno al mercado laboral. Para Karina Pérez, directora de la consultora Robert Half, lo mejor es partir trabajando y luego continuar con un programa de especialización. ‘La experiencia laboral cada vez se valora más y es importante partir lo antes posible.

Al trabajar se puede tener una mejor idea de qué posgrado o especialización es más interesante’, plantea. Como estos programas se pueden cursar a lo largo de toda la trayectoria profesional, no hay apuro. ‘Lo común es hacer alguno entre los primeros 5 y 10 años de experiencia laboral. Luego es recomendable hacer algo más a partir de los 15 años. Hoy la capacidad de mantenerse vigente es muy importante: hay que mantener actualizado el conocimiento en un mundo que cambia e innova cada vez más rápido’, subraya. Coincide Ramón Rodríguez, gerente general de Trabajando.com, quien opina que lo mejor es sumar experiencia y luego seguir con algún tipo de estudio: ‘Eso te permitirá tener mayor claridad del área o rubro en el cual te quieres especializar, capacitar y trabajar a futuro’. Desde el mundo académico concuerdan.

Yasna Otárola, subdirectora de Doctorado de la U. de los Andes, dice que el momento adecuado está determinado por la experiencia laboral. ‘El momento ideal para especializarse está relacionado con el conocimiento de lo que requiere la industria en la que se desempeña el trabajador. La incursión en su rubro de trabajo le permitirá saber cuáles son las necesidades de especialización que debe abordar, desde la mirada de los problemas que enfrenta hoy el mercado’, enfatiza.

Sumando conocimientos

La periodista Macarena Donoso (32) egresó en 2010 y su experiencia laboral se ha dado en general dentro del ámbito institucional y corporativo: partió trabajando en el Ministerio Secretaría General de Gobierno, haciendo análisis de medios; luego se fue a una agencia de comunicaciones y ahora trabaja en comunicaciones internas en una entidad educativa. En el intertanto cursó dos programas de estudio: un diplomado en Gestión de la Comunicación Estratégica y un Magíster en Comunicación Estratégica.

‘La idea de hacer un posgrado surgió en la misma experiencia laboral. Cuando estás trabajando sabes cuáles son las herramientas que te hacen falta. La idea es sumar conocimientos nuevos y especializarte un poco más en lo que estás trabajando’, comenta.

Para tener en cuenta

Proyecciones: Ramón Rodríguez, de Trabajando, dice que lo primero que se debe evaluar es si el posgrado cumple con los anhelos profesionales y si es un buen complemento a la formación que uno ya tiene: ‘Para ello debes conocer más sobre los contenidos del programa y definir si aportará a lo que buscas o no, ya sea una mejor posición, un cambio profesional de acuerdo a lo que ya venías haciendo o una mejor renta’.

Costo/beneficio: Yasna Otárola, de la UAndes, recalca la importancia de evaluar bien la inversión económica que suponen los posgrados, los que suelen implicar un gran desembolso. Por lo mismo, aconseja analizar que esta inversión pueda ser correspondida, compensada y recuperada.

Calidad: Magdalena Vergara, directora ejecutiva de Acción Educar, recomienda ver si el programa está acreditado, lo que brinda una garantía mínima de calidad y posibilita postular a becas. En esa misma línea, Rodríguez sugiere revisar la calidad educativa de la entidad. ‘Debes fijarte en el prestigio y reconocimiento que tiene el programa, la universidad y los profesores que lo imparten; si realmente será reconocido y valorado en el ambiente laboral en el cual te manejas’, plantea. Pérez aconseja revisar la experiencia y el perfil de los profesores. ‘Las personas que conozcan también pueden ser muy buenas redes de contacto’, añade.

Flexibilidad laboral: Antes de matricularse, Pérez sugiere averiguar la compañía donde uno trabaja le puede dar facilidades para emprender sus estudios. ‘Hay que estar preparado para equilibrar ambas cosas y para ello es clave tener el apoyo de su lugar de trabajo’.

Tiempos: Vergara sugiere considerar el tiempo que toma estudiar un master, postítulo o un doctorado para evaluar si de verdad se puede compatibilizar con la vida personal o familiar.

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